jueves, 23 de febrero de 2012

Hay efectivo, hace falta habilidades

LUIS DAVELOUIS LENGUA

“Cuando ayudas a países como el Perú, un país de ingresos
medios, con 10.000 dólares de renta per cápita (unos 7.500 euros), mientras hay
niños muriendo de malaria y gente que no consigue medicinas para el sida, el
resultado es bastante diferente. Cuando ayudas a este tipo de países con un
nivel suficiente de riqueza debes preguntarte por qué, por qué le ayudas. La
ayuda debería ser para los más pobres”, sentenció Bill Gates en una entrevista
que concedió al diario “El País” de España.

El magnate fundador de Microsoft, y hoy, a través de la
Fundación Gates, filántropo, sostuvo además: “Todas las vidas tienen igual
valor [pero] podemos cambiar muchas más cosas en países pobres que cuando
ayudas a un país como el Perú, con ingresos medios, que tiene sus recursos que
explotar y que podría ser tan rico como un país europeo”.

AYUDA A LA POBREZA
En realidad, como afirman los economistas Richard Webb,
Élmer Cuba y Eduardo Morón, la ayuda que recibía el Perú para combatir la
pobreza ya se ha ido retirando paulatinamente del país.

“El caso más emblemático es el de la cooperación inglesa
(DFID, por sus siglas en inglés), que se fue definitivamente”, afirmó el ex
viceministro de Economía Eduardo Morón.

Pero no son los únicos. Richard Webb añade: “Lo que Gates ha
señalado de manera tajante es algo que ya se conoce; es una reflexión general
que ha llevado a que algunas organizaciones no gubernamentales (ONG) y
programas de ayuda de otros países, como Suecia, reduzcan su ayuda al Perú. Si
se quiere, es el precio del éxito”.

Cuba, de Macroconsult, coincide con Morón en que
estrictamente para el tema de pobreza, el Perú tiene hasta un ministerio y
recursos disponibles.

“Lo que necesita no es efectivo –tenemos un superávit fiscal
mayor que el de muchos países de América Latina– y aunque en algunas regiones,
como en Huancavelica, tenemos pobreza africana, lo que necesitamos es ayuda en
‘know-how’, derechos humanos, democracia y temas de género. Esa ayuda no se va
a ir”, manifestó el economista.

EFECTOS DE LA CRISIS
Los tres economistas consultados coinciden en que la
delicada situación financiera de los países desarrollados los obliga a ser más
cuidadosos con los recursos que destinan a la ayuda internacional, pero que, de
hecho, antes de la crisis, la ayuda hacia los países con ingresos medios como
los de América Latina ya se estaba reduciendo.

“Acá la plata no es el problema sino las capacidades”,
explica Morón. “La justificación de inestabilidad política y social, terrorismo
y crisis institucional que permitía a las organizaciones de ayuda hacer caso
omiso de la mejora económica, ha ido esfumándose”, sentenció Webb.

“Intereses van a seguir existiendo en temas como la lucha
antidrogas y los derechos humanos”, opinó Cuba.

Aun cuando siempre habrá necesidades en un país como el
Perú, los economistas parecen entender que la reducción de la ayuda es
consecuencia natural de que al país le vaya mejor económicamente.

LAS CIFRAS
5.400 Dólares es el PBI per cápita del Perú, por debajo de
lo mencionado por Gates. Pero si se mide en términos de paridad de poder
adquisitivo (que permite comparar mejor porque incorpora la diferencia del
costo de vida), el PBI per cápita peruano se acerca a US$10.000.

US$112 Millones en 92 intervenciones fueron los recursos no
reembolsables de la cooperación española para el Perú en el 2010, según cifras
de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI). La región que más
recursos recibió fue Lima, con US$1,47 millones.